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Cuando muera, id a buscarme al estante del babybel

¡Hola, papanatas! Esta semana he estado un poco espiritual y misterioso así que, de ahora en adelante, te pido que leas esta carta con acento argentino, sábe, como si fuera el gordo Casciari, pibe. Sho estoy viviendo un cultural shock importante, como decís vos en vuestra carta, pero el mío es con la cultura de la muerte. Te explico. En nuestra cabaña en el pueblo, con D. y J. hemos empezado un juego que podríamos llamar: "camina en la oscuridad lo más lejos que puedas". En la enormidad de la noche, gana el que más lejos se ha ido por el camino. Es una experiencia perturbadora andar en el mundo de las sombras. Te lo recomiendo. Salimos a andar de uno en uno, así que, cuando llegó mi turno, a medio camino entre la casa y la carretera nacional, por una pista de gravilla con cunetas de medio metro a cada lado, tuve una revelación sobre la muerte y la reencarnación. Resulta que cuando te mueres no desapareces, no te fundes a negro; sino que te conviert...

Vivir del cuento

¡Saludos, mequetrefe!  Me acuerdo mucho de lo que hablamos sobre el choque cultural y lo jodido que es hacerse pasar por europeo. El otro día estaba en la piscina y un tipo casi se abre la cabeza al resbalarse. Sí, como lo oyes: he empezado a hacer deporte. Una dieta a base de fritanga y cerveza barata exige ciertos sacrificios. El caso es que antes de esnucarse, al fulano le dio por sorprendernos con una coreografía digna del mejor bailarín de Riverdance sufriendo un infarto. Parecía Chiquito de la calzada cuando hacía eso con la pierna. Intenté contener la risa mientras un grupito de bañistas   se acercaba a socorrerle. Todos preocupados, los socorristas llamando a una ambulancia y yo ahí muerto de risa. Me cambié y me marché a toda prisa.   Luego, tomando algo, intenté explicarle a un amigo por qué los saltitos de un señor con camisas imposibles habían supuesto un antes y un después en el humor de mi país. Joder, si hasta llegaron a imprimir su cara en los tazos c...